La Ciudad Amurallada

Historia

Se estableció como un campamento romano y posteriormente se convirtió en una de las tres capitales administrativas de Gallaecia, la provincia romana que ocupaba el noroeste penínsular. Entre los años 260 y 325, en los inicios del Bajo Imperio romano, la ciudad se rodea de una muralla (de 2266 m de circunferencia). Ésta, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000, se conserva íntegra y rodea el centro de la ciudad, la catedral, el museo provincial, el ayuntamiento y otros edificios de interés. A estos restos se une el conjunto monumental de Santa Eulalia de Bóveda, donde destacan sus pinturas pompeyanas.

Tradicionalmente se consideró que las dos vías perpendiculares que configuraban todas las ciudades romanas (el cardo y el decumano) seguían la ruta de las actuales calles San Pedro y Rúa Nova, que se cruzaban en la Praza do Campo, formando el foro. Sin embargo, recientes descubrimientos arqueológicos demuestran que existía una amplia plaza pública que ocupaba desde la Rúa Doutor Castro (conocida por las Dulcerías) hasta la Rúa do Progreso, incluyendo gran parte de la actual Praza de Santo Domingo, lo que ha llevado a replantearse la teoría anteriormente citada. Se conservan multitud de piezas, yacimientos romanos y mosaicos que aún en la actualidad siguen apareciendo, sobre todo cuando se llevan a cabo obras en el casco antiguo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *