La Ciudad Amurallada

Historia y Leyendas

Antigüedad

La ciudad fue fundada en el año 25 a. C. por Paulo Fabio Máximo, regalo de César Augusto, en cuyo honor la bautizó como Lvcvs Avgvsti. Se trata de la capital más antigua de Galicia.

Su gentilicio es lucense o lugués y su escudo está formado por dos partes. En la parte superior aparece un cáliz rodeado por dos ángeles y en la inferior, una torre flanqueada por dos leones. El canto incluye un lema que reza “Hoc hic misterium fidei firmiter profitemur” (Aquí, con fe firme, confesamos este misterio), en referencia a la eucaristía.

 

Se estableció como un campamento romano y posteriormente se convirtió en una de las tres capitales administrativas de Gallaecia, la provincia romana que ocupaba el noroeste penínsular. Entre los años 260 y 325, en los inicios del Bajo Imperio romano, la ciudad se rodea de una muralla (de 2266 m de circunferencia). Ésta, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000, se conserva íntegra y rodea el centro de la ciudad, la catedral, el museo provincial, el ayuntamiento y otros edificios de interés. A estos restos se une el conjunto monumental de Santa Eulalia de Bóveda, donde destacan sus pinturas pompeyanas.

Tradicionalmente se consideró que las dos vías perpendiculares que configuraban todas las ciudades romanas (el cardo y el decumano) seguían la ruta de las actuales calles San Pedro y Rúa Nova, que se cruzaban en la Praza do Campo, formando el foro. Sin embargo, recientes descubrimientos arqueológicos demuestran que existía una amplia plaza pública que ocupaba desde la Rúa Doutor Castro (conocida por las Dulcerías) hasta la Rúa do Progreso, incluyendo gran parte de la actual Praza de Santo Domingo, lo que ha llevado a replantearse la teoría anteriormente citada. Se conservan multitud de piezas, yacimientos romanos y mosaicos que aún en la actualidad siguen apareciendo, sobre todo cuando se llevan a cabo obras en el casco antiguo.

Edad Media:

La ciudad tuvo lugar el Concilio de Lugo por parte de los suevos, en el que se elevó a la iglesia lucense a sede metropolitana. En la Hispania visigoda fue sede episcopal de la Iglesia Católica, sufragánea de la archidiócesis de Braga, que comprendía la antigua provincia romana de Gallaecia. Su protagonismo histórico empezó a decaer, el descubrimiento del supuesto sepulcro del Apóstol Santiago en Compostela y la restauración de Braga. Durante este período Lugo perdió gran parte de su población, comenzándose a recuperar en el siglo X.

Tras la época romana el centro de Lugo quedó prácticamente desierto, y durante la Alta Edad Media, éste estaba ocupado básicamente sólo por el clero. En 1129 comenzó la construcción de la catedral románica, diseñada por el maestro Raimundo de Monforte y dedicada a Santa María, llamada «Virgen de los Ojos Grandes».

Durante la Baja Edad Media; Lugo fue, al igual que Santiago de Compostela, un centro de peregrinación, ya que la catedral contaba con el especial privilegio, que aún conserva hoy en día, de exponer al público una hostia consagrada las veinticuatro horas del día (de ahí el lema del escudo). Algo más tardías, del período gótico, son la iglesia de San Francisco y la dedicada a Santo Domingo.

Edad Moderna y Contemporánea

Durante la Edad Moderna; Lugo experimentó un cierto triunfo, aunque otras ciudades próximas como Mondoñedo o Ribadeo le disputaban la supremacía, por la importancia comercial, la primera e industrial, la segunda. En 1833 la ciudad amurallada se convirtió en la más importante, lo que supuso un crecimiento constante

Catedral de Santa María. Ciudad de Lugo. Galicia. España. 

en población y extensión. Este auge fue reforzado con la llegada el primer ferrocarril a la ciudad en 1875. Además, las ferias de San Froilán tuvieron una extraordinaria importancia económica lo que, junto con el ferrocarril, hicieron de Lugo el principal centro de comercio de ganado vacuno de la península.

En 1903 se fundó el que actualmente es el único diario existente en la ciudad: El Progreso, que en su momento tuvo que competir con otros como La Voz de la Verdad.

En 1972 se aprobó un decreto que declaraba la demolición de las edificaciones que estaban adheridas a la muralla romana, y se incició entonces la aniquilación de los 130 edificios y 1429 cobertizos que estaban adosados a la muralla por el exterior e impedían la observación del monumento.